Combatir y construir
State of Decay 3: combate y fabricación
Ataque rápido, ataque potente y esquiva · armas fabricadas con piezas recuperadas
El combate de State of Decay 3 deja atrás el único botón de ataque de State of Decay 2. Ahora el cuerpo a cuerpo incluye un ataque rápido, uno potente y una esquiva; los golpes provocan más reacciones y desmembramientos, y puedes apuntar a las extremidades para frenar a los zombis. A su alrededor surge una cultura del bricolaje: tras años de saqueo, fabricas y modificas armas con piezas en vez de encontrarlas terminadas.
Los combates premian tanto la preparación como los reflejos: atrae una horda con ruido, esparce combustible y deja que el fuego y los explosivos caseros —desde un radiocasete cargado de granadas hasta una tetera que silba— hagan el trabajo pesado antes de blandir un machete reforzado con una barra de acero.
Dos ataques cuerpo a cuerpo y una esquiva
State of Decay 2 tenía un único botón de ataque cuerpo a cuerpo. La secuela lo divide en un ataque rápido y uno potente, y añade una esquiva. Así, el combate cercano exige elegir: golpes rápidos contra un zombi aislado, ataques fuertes para abrirse paso y un paso lateral cuando una multitud o un zombi especial se abalanza. Un solo zombi especial puede cambiar todo el combate; ahí es donde la esquiva demuestra su valor.
Un garrote con cuchillas contra zombis descompuestos junto a un tren detenido.
Los golpes también se sienten distintos. El combate provoca más reacciones y el desmembramiento es más visceral, con enemigos que responden de forma más realista según dónde reciben el golpe. El movimiento también es más fluido y responde mejor que en State of Decay 2.
El combate cuerpo a cuerpo consume resistencia, y algunas armas gastan más que otras. Elegir entre un arma ligera y rápida o una pesada depende ahora tanto del aguante del superviviente como del daño, sobre todo en combates largos alrededor de un corazón de plaga.
Puntería, extremidades y señuelos
El combate a distancia también se ha refinado. Cambiar de arma es más fluido y apuntar es más preciso que en State of Decay 2, por lo que pasar de un arma cuerpo a cuerpo a un rifle en plena pelea resulta menos arriesgado cuando se acerca otro zombi.
Importa dónde golpeas. Apuntar a las extremidades de un zombi lo ralentiza y te da tiempo frente a los recién convertidos, más rápidos, y las multitudes que de otro modo te rodearían. Combinado con la esquiva, permite que un superviviente cuidadoso controle el ritmo del combate en vez de verse desbordado.
Los mejores combates empiezan antes del primer golpe. Puedes atraer hordas con ruido, esparcir combustible y colocar trampas antes de atacar. Lleva al grupo hasta el combustible o la bilis de hinchado y préndele fuego: ese grupo peligroso acabará en llamas. Planea igual el ataque a una infestación: decide dónde quieres combatir, prepara el terreno y atrae a los zombis hacia ti.
Bricolaje: armas en un mundo saqueado
Años después del brote, ya no quedan armas fáciles de conseguir. La respuesta es el bricolaje: los supervivientes reconstruyen, reutilizan y modifican lo que encuentran. Todos los palos de golf están doblados, así que el remate favorito de State of Decay 2 queda retirado; los machetes de fábrica se han roto. En su lugar encuentras armas modificadas, como machetes dentados o con barras de acero soldadas al lomo de la hoja.
Un superviviente prepara una ballesta bajo un letrero de coches usados; las ballestas se pueden fabricar con piezas.
Esas modificaciones tienen sus contrapartidas. Un machete reforzado con una barra de acero desmiembra mejor, pero consume más resistencia por golpe: resulta más útil para un superviviente fuerte en un combate breve y decisivo que en una pelea larga. Las armas de fuego siguen la misma lógica, con cañones de otros modelos y cargadores muy modificados; la ropa también puede reforzarse con placas de blindaje.
Como el mundo ya está saqueado, las piezas de armas aparecen con más frecuencia que las armas completas. Eso te anima a fabricar tu propio equipo, incluida una ballesta con piezas recuperadas, en vez de esperar a encontrar el arma perfecta.
Armas y explosivos mostrados hasta ahora
Hasta ahora se conocen ocho armas y dispositivos. Los nombres y sus contrapartidas pueden cambiar antes del lanzamiento, pero cada uno refleja cómo la secuela quiere que combatas: con equipo improvisado, mejorado y adaptado al superviviente que lo usa.
| Objeto | Tipo | Descripción | Contrapartida |
|---|---|---|---|
| Machete dentado | Arma cuerpo a cuerpo modificada | Machete casero con filo dentado; los machetes de fábrica se han roto. | El arma cortante habitual en esta nueva etapa. |
| Machete reforzado con acero | Arma cuerpo a cuerpo modificada | Machete con una barra de acero soldada al lomo de la hoja. | Desmiembra mejor, consume más resistencia por golpe. |
| Palo de golf | Clásico retirado | Todos los palos de golf están doblados: el antiguo remate favorito ya no sirve. | Te lleva a usar armas recuperadas y modificadas. |
| Ballesta fabricada | Arma a distancia fabricada | Se fabrica con piezas recuperadas en vez de encontrarse ya terminada. | Una creación propia en lugar de un hallazgo genérico. |
| Armas de fuego modificadas | Arma de fuego | Armas con cañones de otros modelos y cargadores muy modificados. | Las piezas aparecen más a menudo que las armas completas. |
| Bomba radiocasete | Explosivo casero | Granadas sujetas a un radiocasete con una mecha encendida y una cinta etiquetada a mano. | Reproduce música antes de estallar. |
| Bomba tetera | Explosivo casero | Una tetera que silba para atraer a los zombis y luego explota. | Señuelo y explosión en un solo dispositivo. |
| Cóctel molotov | Arma arrojadiza | Prende los charcos de bilis de hinchado para propagar el fuego entre la multitud. | El fuego alcanza a cualquiera que pise la bilis, incluidos los amigos. |
Explosivos caseros
Los explosivos caseros son una de las grandes novedades de la secuela. El más memorable es un radiocasete con granadas sujetas, una mecha encendida y una cinta etiquetada a mano, un guiño a la película Stop Making Sense. Reproduce música antes de estallar y es uno de los explosivos que se pueden fabricar, no un objeto raro de encontrar.
La bomba de tetera sirve como señuelo. Silba para atraer a los muertos y luego explota; al igual que la bomba de altavoz, se fabrica con materiales que los supervivientes recogen al buscar suministros. Ambas bombas premian preparar el combate en vez de lanzarse de lleno: coloca el dispositivo, aléjate y deja que el grupo se acerque.
El fuego completa el arsenal. Un cóctel molotov lanzado a la bilis de un hinchado prende todo el charco y propaga las llamas a cada zombi que esté dentro. Tras el lanzamiento habrá más consumibles, objetos utilizables y recetas para instalaciones; ya existe un taller de explosivos para los asentamientos que quieran mantener un suministro constante de bombas.